Las propiedades
beneficiosas de los flavonoides del cacao
Varios datos históricos sugieren que el cacao se
viene utilizando con una finalidad curativa desde hace más de dos mil años,
desde las antiguas civilizaciones maya y azteca y tras su introducción en
Europa en la Edad Media. Se han registrado más de 100 usos medicinales del
cacao y el chocolate, entre los que se encuentran tratamientos para el
cansancio, la delgadez extrema, la fiebre, la angina y los problemas cardíacos,
la anemia, la falta de aliento y los problemas renales e intestinales. Sin
embargo, prácticamente no existía ningún dato científico adecuado que
respaldara su eficacia en la prevención o el tratamiento de dichos trastornos.
En la actualidad, algunos pueblos indígenas de América Central y del Sur siguen
utilizando distintas partes del árbol del cacao para preparar sus medicinas
tradicionales.
Tanto los Mayas como los Aztecas
creían en las propiedades divinas y mágicas del cacao, por eso lo utilizaban en
sus rituales sagrados de nacimiento, matrimonio y muerte. Se dice que cuando
una persona iba a ser sacrificada y se encontraba muy melancólica, era
obsequiada con "xocoatl" mezclado con sangre de víctimas anteriores,
para alegrarle lo poco que le quedaba de vida.
Según
un estudio publicado en la revista "Chemistry & Industry, un compuesto
del cacao que se encuentra en el brebaje de cacao que ingieren los indígenas de
una etnia de Panamá, podría tener tantas virtudes curativas como las que posee
la penicilina y la anestesia, en importancia para la salud pública.
Aunque
actualmente se considera un alimento de buen sabor reservado a los golosos,
cada vez hay más pruebas que sugieren que su uso histórico como medicina puede
tener validez científica. Gran parte de sus propiedades terapéuticas pueden
atribuirse a unos compuestos, denominados flavonoides, presentes en grandes
cantidades en los granos de cacao.
Son unos compuestos naturales que se encuentran en
abundancia en las plantas y en los alimentos y bebidas de origen vegetal
(leguminosas, frutas como la manzana y la uva, cacao, etc.). Aparentemente,
tienen un papel funcional, ya que ayudan a la planta a reparar daños y la
protegen de plagas y enfermedades. Recientemente, los científicos han
comprobado que el consumo regular de frutas y verduras ricas en flavonoides
reduce el riesgo de padecer muchas enfermedades crónicas como el cáncer, la
apoplejía y las enfermedades cardíacas coronarias.
Los flavonoides como antioxidantes
Muchos de los efectos beneficiosos asociados a los
flavonoides parecen estar relacionados con su actividad antioxidante. Los
antioxidantes son una de las defensas del organismo contra los radicales
libres, que son pequeñas moléculas que se producen durante los procesos
metabólicos normales. La producción excesiva de radicales libres daña las
células y sus componentes, incluido el ADN (material genético) celular, y se
cree que tiene un papel fundamental en el proceso de envejecimiento y en muchas
enfermedades degenerativas y relacionadas con la vejez. Los flavonoides actúan
como antioxidantes eliminando los radicales libres de las células y limitando
así el daño que pueden causar.
Efectos cardioprotectores
La enfermedad cardiovascular (ECV) es un trastorno
complejo que implica diversos mecanismos que afectan a la función de los vasos
sanguíneos. En la etapa inicial de la enfermedad se desarrolla la
aterosclerosis, que consiste en una acumulación de placa compuesta en parte de
colesterol en las paredes arteriales que provoca un estrechamiento y
endurecimiento progresivo de las arterias. Esto no sólo limita el flujo de
sangre en la arteria, sino que también eleva la presión sanguínea y puede provocar
coágulos o trombosis. Los coágulos de sangre pueden obstruir la arteria en la
que se forman o descomponerse y desplazarse a otro lugar del sistema
circulatorio. Esto entrañaría un riesgo de muerte ya que, si bloquean una
arteria que conecta con un órgano vital como el corazón, pueden causar un
infarto o, en el caso del cerebro, un derrame cerebral.
Se cree que los flavonoides del cacao tienen un
efecto protector de la salud cardiovascular por su capacidad de alterar varios
procesos patológicos que intervienen en el desarrollo de la ECV. Tienen la
propiedad de:
• Inhibir la oxidación del colesterol LDL (o
colesterol “malo”) por los radicales libres, un primer paso importante en la
formación de la placa aterosclerótica.
• Combatir la tendencia de las pequeñas células
sanguíneas denominadas plaquetas a agregarse y formar coágulos sanguíneos. Esto
suele compararse al efecto de la aspirina.
• Regular las respuestas inflamatoria e
inmunológica de las paredes de los vasos sanguíneos, que pueden ser anormales
en caso de ECV.
• Regular el tono vascular o grado de constricción
de los vasos sanguíneos, que contribuye a aumentar la presión arterial.
Al producir estos efectos beneficiosos, los
flavonoides del cacao actúan mediante diversos mecanismos, algunos de los
cuales, al parecer, no están relacionados con la actividad antioxidante.
Otros beneficios
Aunque la mayoría de los estudios se centran en la
salud cardiovascular, también se está investigando si la actividad biológica de
los flavonoides del cacao puede aplicarse para luchar contra otras
enfermedades, como el cáncer y los trastornos asociados con la inflamación o el
sistema inmunológico alterado. Una posible aplicación recientemente verificada
es el alivio de la diarrea, ya que los flavonoides del cacao pueden inhibir la
secreción de fluidos en el intestino delgado.
Rogelio Aguilar Martínez
Rogelio Aguilar Martínez
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